En la foto, el proyecto Mirador de la Virgen.
Iniciativas de Agenda para el Desarrollo de las Ciudades apunta a mejorarlas, a través de la modificación de leyes y normas, inversiones en obras urbanas y concertación con la ciudadanía.
Jueves, 11 de septiembre de 2008.
“Una de las 4 transformaciones impulsadas por el gobierno, hace realidad los sueños de los ciudadanos a través de la política urbano-habitacional de integración social, que convierte en un todo armónico a la vivienda, el barrio y la ciudad”, señaló el 21 de mayo pasado la Presidenta Bachelet.
Así como el 2007 fue el año que mostró los primeros frutos de la Nueva Política Habitacional, con viviendas de mejores estándares y superficie -tarea que continúa adelante-, el 2008 está marcado por iniciativas, proyectos y obras urbanas que forman parte de la llamada “Agenda de Ciudades”.
Aunque el desarrollo urbano del país ha experimentado grandes y reales avances en los últimos 17 años, también existe consenso en que las ciudades chilenas pueden y deben ser mejores, más integradas, inclusivas, competitivas y sustentables.
La “Agenda de Ciudades” es, por lo tanto, un esfuerzo de gobierno para responder con políticas públicas eficientes, coherentes y participativas, a las crecientes demandas por calidad de vida urbana. Asimismo, para constituirse en el punto de partida de una Política Urbana de largo plazo orientada a construir ciudades.
Concretando este enfoque, decenas de obras ya están cambiando el rostro de diversas ciudades, mientras los vecinos de los 200 barrios más vulnerables del país trabajan para recuperarlos, junto al Programa “Quiero mi Barrio”. También se discute en el Parlamento una modificación a la Ley General de Urbanismo y Construcción en materia de participación ciudadana y numerosas comunas trabajan para tener un plan regulador o actualizarlo.
Para los próximos años se proyecta diversas iniciativas en materia de espacios públicos, a fin de que los ciudadanos disfruten de nuevas vías, pavimentos, paseos y plazas, recuperación de barrios y parques urbanos donde circular, compartir y reunirse.
Con todo, uno de los primeros desafíos es hacer partícipe de estos proyectos a la ciudadanía, de modo que los conozcan antes que las obras se materialicen.