Poco más de 350 kilos de alimentos no perecibles y 6 bolsas con ropa en buen estado, fueron donadas
En representación de los trabajadores llegaron representantes de la Asociación Metropolitana de Funcionarios Minvu y autoridades regionales de Valparaíso.
Valparaíso, lunes 21 de enero 2008.
En representación de los trabajadores llegaron hasta la Escuela España, de Valparaíso, el presidente de la Asociación Metropolitana de Funcionarios Minvu Marcelino Salfate, la tesorera Ana María Zamudio y el dirigente Pedro Cortés, quienes fueron acompañados por el seremi Andrés Silva, el director del Serviu Marcelo Mardones y la encargada de Dideco del municipio porteño, Margarita Gaete.
“Es un honor estar haciendo esta donación en representación de los funcionarios del Minvu –dijo Andrés Silva-, para ir en ayuda de las familias damnificadas por el incendio del Cerro La Cruz. Esta iniciativa es paralela a los compromisos asumidos por el Gobierno y la Municipalidad con los afectados. Con el municipio estamos haciendo todos los esfuerzos por iniciar la entrega de soluciones habitacionales definitivas a la brevedad”.
Marcelino Salfate señaló que esta iniciativa refleja el espíritu solidario de los funcionarios: “Siempre hemos estado preocupados por los temas sensibles que afectan a nuestro país y en esta ocasión tan especial no podíamos estar ausentes, por eso la preocupación y el cariño de los trabajadores del Minvu se quiso ver reflejada a través de esta donación”.
De acuerdo al compromiso adquirido por la Ministra Patricia Poblete, las soluciones habitacionales a las que podrán optar las familias son tres: un subsidio que les permita construir en el sitio en que vivían; un programa de construcción de vivienda en otro lugar, o adquirir una vivienda usada, alternativa muy conveniente para estos casos, porque es más fácil y rápida de aplicar.
Según el catastro realizado por el Minvu y la Municipalidad de Valparaíso, la tragedia dejó a 110 familias damnificadas de forma directa. De ellas, 54 son propietarias de los terrenos donde estaban emplazadas sus viviendas, lo que permitiría reconstruir los inmuebles en el mismo lugar donde vivían.