La titular (S) del MINVU junto a la socióloga Rosario Palacios de la UC y al urbanista Pablo Allard.
Comentó resultados de la Encuesta Nacional Bicentenario UC Adimark sobre la ciudad y el barrio.
Martes, 08 de enero de 2008
La Ministra ( s) de Vivienda y Urbanismo Paulina Saball subrayó hoy la importancia de asumir como un vínculo indisoluble los ámbitos de vivienda- barrio- ciudad para construir políticas públicas que aporten al desarrollo del país y de la calidad de vida de sus habitantes.
“Generalmente –manifestó - hablamos o de la vivienda o de la ciudad, sin embargo hemos ido descubriendo en este último tiempo la potencialidad y fuerza que hay detrás de esta trilogía, de estas tres escalas. Ello, entendiendo la vivienda como el refugio de la intimidad y de los lazos familiares, que la encuesta revela como uno de los ámbitos más importantes de valoración de los chilenos y al barrio como al entorno próximo, especialmente en los sectores más vulnerables para quienes el espacio público es la prolongación de su casa. Por último, viendo a la ciudad como el espacio que tiene que hablarnos de la historia, de los derechos, del acceso a los bienes y servicios, de la integración de la diversidad y de la integración al desarrollo y al crecimiento del país”.
La secretaria de estado indicó que en este estudio las variables más clásicas de la problemática de la vivienda, los barrios y las ciudades no estuvieron presentes. Sin embargo, valoró que se interesara en la percepción de las personas sobre la vecindad, detectando que sólo el 33% de las personas encuestadas declarara confiar en la mayoría de los vecinos. “Los barrios- dijo- están hechos del espacio construido, pero el sentido de pertenencia a ellos no lo dan sus límites urbanos, sino cómo lo ven sus habitantes que, a pesar de compartir un mismo espacio, pueden identificar su territorio de manera distinta”.
La Ministra (s) dijo además que los desafíos fundamentales que debe enfrentar el Minvu desde son implementar políticas públicas que se adecuen a las necesidades, pero también a las expectativas de los chilenos de acuerdo a los niveles de crecimiento que tiene el país. “Es imposible – señaló- que hubiésemos pensado ayer una política sectorial como la que hoy día tenemos que pensar. No son las mismas las necesidades de Chile, las capacidades, expectativas, ni la transformación de este espacio de intimidad que se busca en la familia. Y por lo tanto, creemos que una política adecuada al siglo 21 tiene que en primer lugar privilegiar la participación y el protagonismo de las familias en la elección, en la construcción, en el diseño de su proyecto”.